Ignacio Bahna
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ARTE – CIENCIA – NATURALEZA – EDUCACIÓN

Se configura como una plataforma autogestionada de preservación ecológica y de investigación multi e interdisciplinaria emplazada en territorio volcánico andino, cuyo eje conceptual y metodológico reside en la articulación entre arte y ciencia. Su práctica se fundamenta en la experiencia territorial directa como forma de producción de conocimiento, entendiendo el paisaje no solo como objeto de estudio, sino como agente activo en procesos de observación, experimentación y creación.

El concepto de Observatorio se traduce  como un dispositivo epistemológico que articula un amplio espectro de reflexiones y aproximaciones en torno a los sistemas bio y geodinámicos, a través del ejercicio sistemático de la observación. Esta no se limita a un acto perceptivo, sino que constituye una práctica temporal que vincula experiencia, duración y proceso, abriendo umbrales de aparente atemporalidad donde el sujeto se adentra en las capas más profundas de los ecosistemas.

El Observatorio se localiza en la Región de La Araucanía, Chile, en el sector de Palguín Alto, entre los volcanes Quetrupillán y Villarrica(Rukapillán), a aproximadamente 3,5 km de los faldeos de ambos macizos y en alineación geográfica con el volcán Lanín, dentro del Cinturón de Fuego del Pacífico. Esta localización estratégica en un entorno de alta actividad geodinámica y diversidad biológica determina el carácter investigativo del proyecto, situándolo en un campo privilegiado para el estudio de procesos volcánicos, climáticos y ecosistémicos desde una perspectiva tanto científica como artística.

El área comprende una superficie de 8 hectáreas y adquiere una relevancia singular por su colindancia inmediata con el Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas del Estado (SNASPE), específicamente con el Parque Nacional Villarrica. Esta continuidad ecológica transforma al territorio del Observatorio en una extensión funcional del área protegida, consolidándolo como un enclave estratégico para la preservación ambiental y para el desarrollo de investigaciones geológicas, glaciológicas y biológicas de carácter situado y de largo plazo.
El primer asentamiento fue establecido en 2005, iniciando la construcción de una plataforma de observación bajo principios de autogestión, autoconstrucción y colaboración interdisciplinaria. En 2016 se incorporó una segunda infraestructura destinada a un laboratorio multi e interdisciplinario para la experimentación, el análisis y la conservación de archivos territoriales. Ambas edificaciones fueron concebidas desde criterios de sustentabilidad material y eficiencia térmica, adecuados a las condiciones climáticas extremas del entorno cordillerano, integrando diseño arquitectónico, adaptación ecológica y reflexión crítica sobre la habitabilidad en contextos de riesgo natural.
Desde este espacio se han registrado y estudiado fenómenos tales como erupciones volcánicas, eclipses, sismos y nevazones, no solo como eventos físicos, sino como instancias de producción de conocimiento interdisciplinario. Estos procesos han dado lugar a proyectos que vinculan geología, glaciología y biología con prácticas artísticas y tecnológicas, entendiendo el cruce arte–ciencia como un campo expandido de investigación.

Desde una perspectiva científica, los fenómenos naturales son procesos dinámicos propios del sistema terrestre que redistribuyen materia y energía, contribuyendo al equilibrio ecológico. Eventos como erupciones, inundaciones o incendios favorecen la renovación de nutrientes, la sucesión ecológica y la resiliencia de los ecosistemas.
En consecuencia, desde el Observatorio no empleamos ni abordamos el concepto de “catástrofes naturales”, ya que la noción de catástrofe surge cuando estos procesos interactúan con sociedades vulnerables. El desastre no reside en el fenómeno en sí mismo, sino en su impacto sobre la infraestructura y la organización humana.
En función de cada iniciativa, el Observatorio articula colaboraciones con geólogos, glaciólogos, biólogos, arquitectos, artistas, programadores, sonidistas y curadores, consolidando una metodología de trabajo basada en la experiencia territorial, el rigor científico y la experimentación estética como dimensiones inseparables de un mismo proceso cognitivo.

Territorio volcánicoVolcán RukapillánVolcán QuetrupillánPlataforma de observación y residencia Autoconstrucción y colaboración Laboratorio Ecosistema  Investigaciones territoriales   Fauna